top of page

*Texto Mujer, religión e industria, Luz Gabriela Arango, pag 48-49
*Fotos Archivo Matronato

ester-zapata_20190214_0074.jpg
ester-zapata_20190214_0026.jpg

En la década del treinta, Fabricato define un aspecto decisivo de su política paternalista hacia la mujer obrera que marca singularmente la existencia de por lo menos dos generaciones de trabajadoras.

 

Los testimonios de las obreras jubiladas indican cómo en los inicios, la empresa recibió mujeres casadas, aunque fueron muy pocas (en los archivos encontramos sólo seis casos) pero rápidamente la mujer casada es excluida.

 

La empresa no sólo rechaza el ingreso de mujeres casadas sino que las obreras solteras que contraen matrimonio o quedan en embarazo deben retirarse. Esta regla, de la cual no hayamos ningún rastro escrito en los archivos, fue aplicada rigurosamente durante años, aparentemente aceptada e interiorizada por las trabajadoras.

La política de exclusión de la mujer casada permanece en vigor hasta los años setenta y no fue exclusiva de Fabricato sino que caracterizó a las grandes textileras antioqueñas durante varias décadas

ester-zapata_20190214_0077.jpg
ester-zapata_20190214_0047.jpg
bottom of page